Relación con patologías abdominales frecuentes
Puede desarrollarse a partir de una apendicitis complicada, una colecistitis no tratada o incluso por perforaciones asociadas a diverticulitis. También se vincula con hernia abdominal, hernia inguinal o hernia umbilical que comprometen el intestino, así como con tumores abdominales, abscesos o complicaciones de trauma abdominal.